Juegos y Dinámicas de Grupo en Futbol

Julio Herrador Sánchez

En este Blog, iré añadiendo entradas relacionadas con la importancia de los elementos lúdicos y dinámicas de grupos para equipos de Fútbol http://www.julioangelherrador.com/

II Jornadas de Actualización en Fútbol

Escrito por JuegosFutbol 28-05-2014 en futbol. Comentarios (0)

Para más información...




Buenos Aires 2009

Escrito por JuegosFutbol 22-05-2014 en futbol. Comentarios (0)




Barça; Selección Española; Otros. Presencia en Partidos y Estadios

Escrito por JuegosFutbol 18-05-2014 en Estadios. Comentarios (0)

Boca-River. Buenos Aires. 2009

Eurocopa: Austria-Suiza:2008

 

Eurocopa: Polonia-Ucrania: 2012

Estadio Monumental. Buenos Aires. Argentina-Venezuela. 2009

 

Mundial Sudáfrica 2010: Johannesburgo y Durban

Guadalajara. México

Amnsterdan Arena. Ajax-Barça_2013

España-Chile. Maracaná. Río de Janeiro




Póster de juegos aplicados al Fútbol

Escrito por JuegosFutbol 17-05-2014 en Poster. Comentarios (0)

 En este póster, queda reflejado la importancia de los elementos lúdicos en el alto rendimiento (Fútbol) 

Marco teórico

Escrito por JuegosFutbol 17-05-2014 en Teoría. Comentarios (0)

En palabras de Párraga (2011), para afrontar la iniciación deportiva en cualquier modalidad, una buena estrategia radica en emplear contenidos comunes a diferentes deportes, intercalándolos con los aspectos específicos propios. Teniendo en cuenta que la variabilidad de situaciones en deportes colectivos es elevada, sin orden establecido y sujeto a contingencias permanentes, la esencia de los planteamientos de enseñanza está en la simulación de la realidad del propio juego mediante la propia competición, o bien a través de la reproducción de situaciones que se asemejen a ésta. En este caso, los juegos codificados o reglamentados ofrecen una oportunidad de conjugar los distintos aspectos comentados. Por un lado, permiten dotar a las acciones del aspecto lúdico necesario en cualquier etapa formativa, de reproducir lo que el juego exige sin desvirtuar la realidad y de poder modificar o adecuar las reglas según las necesidades o intereses de cada momento de intervención.

Álvarez del Villar (1992), propone el uso de juegos como procedimiento con el fin de que los entrenadores dispongan de un arma más para llevar a cabo su cometido, así como de una metodología que permita variar la monotonía de los entrenamientos y de dotar al jugador de una formación integral

La competición normalmente representa el fin de una semana de entrenamiento exhaustivo. En ocasiones, las actividades sociales, tanto en grupo como individualmente, pueden utilizarse para modificar la rutina y cambiar de aires a los jugadores. Sin embargo, los entrenadores a veces se olvidan de planificar la 'recuperación social'. Este tipo de recuperación se refiere a la calidad del tiempo utilizado fuera de la competición y los entrenamientos. Actividades sociales u otras actividades que a menudo no involucran el deporte como por ejemplo ir al cine o al teatro, la lectura, compartir vivencias con los amigos, etc. pueden ser útiles para cambiar la cotidianeidad y elevar el humor y estado de ánimo de los jugadores (Calder, 2000).

Entre las muchas utilidades que se ha dado al juego al mundo del deporte, destaca el trabajo de las cualidades físicas a través del juego (Stumpp, 1995), la iniciación de los deportes (Blázquez, 1996) y el desarrollo de la creatividad y el compañerismo (Orlick, 1990). Todos ellos bajo el denominador común del trabajo de unos objetivos pero de una forma más amena, motivadora y significativa, y por esto más eficaz.

El juego no es exclusivamente el medio principal de desarrollo de las habilidades de los sujetos sino que jugar es en sí mismo el principal objetivo de la iniciación (Antón y Dolado, 1997). Además, ayuda a superar la inapropiada enseñanza de patrones de calentamiento, práctica y juego (Howarth, 1989). De este modo, el juego se convierte en el elemento clave del enfoque comprensivo, haciéndole ver al niño/jugador el ejercicio como una actividad lúdica deportiva, más que como una práctica de habilidad determinada por el profesor/entrenador que prohíbe u obstruye la práctica deportiva (Werner y cols, 1996).

Centrando la atención sobre la diversión, parece ser que una aproximación técnica a la iniciación deportiva constriñe la capacidad creativa de los participantes, reduciendo la posibilidad de que un amplio número de alumnos disfruten del juego (Devís y Peiró, 1995). Ante esta situación, Antón y Dolado (1997), plantean que durante la iniciación deportiva, el mayor valor lo ha de tener el juego (divertirse), tratando de enseñar la estructura del deporte y, por último, con la intención de ganar. Con el planteamiento táctico, los niños reconocen que los juegos pueden ser interesantes y divertidos (Bunker y Thorpe, 1983), alcanzando así, un grado de satisfacción mayor, reforzando su confianza en el proceso de aprendizaje y disminuyendo el nivel de frustración (Durán y Lasierra, 1987). Según Fernández García (1998), por medio del enfoque comprensivo los problemas de comportamiento decrecen debido a que el profesor conecta con los intereses de los alumnos que suelen ser lúdicos, jugando en parejas o grupos reducidos y reconociendo sus limitaciones.

Los juegos que están tan desvalorados, si son modificados y ajustado al deporte real, haciendo referencia a exagerar algún principio táctico para focalizarse en éste y tener que analizarlo y aprenderlo  (Thorpe, Bunker y Almond, 1984), se consigue una mejor asimilación y una mejora transferencia al campo que si se realizan  actividades aisladas sin continuidad ni desarrollo.

Según Sánchez (2011), el entrenamiento en si, ha ido evolucionando a lo largo de la historia, ya que antes la forma de trabajo era mucho mas analítica, pero gracias a numerosos estudios a lo largo de los años han corroborado que un entrenamiento donde hayan situaciones que el jugador tenga que resolver o situaciones planteadas de forma más general, la capacidad de atención y de comprensión aumentan significativamente y junto a este cambio sean introducido me manera masiva los juegos o situaciones lúdicas en que el deportista se sienta relajado y se divierta propiciando el deporte a un ritmo de trabajo concreto o un mejora en sus gestos técnicos según como planteemos estos juegos. Como nos indica Cerro Barroso (2005), el juego pretende ofrecer una herramienta de trabajo, en forma de juegos, con el fin de poder utilizar el aprendizaje del fútbol-sala (repercutiendo en el fútbol).

Los jóvenes que aceptan la practica deportiva como una tarea más dentro de su actividad diaria, agradecen que los procedimientos que dan forma a sus entrenamientos les permitan disfrutar con lo que hacen (Sánchez y cols, 2013). Dichos autores añaden que la diversión como valor seductor dentro de la iniciación deportiva, no siempre ha sido respetada dentro de los programas formativos. Tradicionalmente el interés se localizaba sobre el aprendizaje de la técnica, sin reflexionar sobre las consecuencias que generaban los procedimientos empleados en el intento de dotar al futbolista de estas habilidades.

Dentro del marco de la enseñanza-entrenamiento de un deporte, para hacer disfrutar al practicante, se debe utilizar el juego como recurso protagonista dentro de las sesiones (Arias, 2008; Duran y Lasierra, 1987; García, 2001; Ponce, 2006; Torres, 2005; Turner y Martinek, 1992; Valero, 2005).

Según Devis y Peiro (1995), para asegurar la diversión es obligado prescindir de las tradicionales intervenciones basadas en la técnica, y optar por otras estrategias, que en el ámbito de los deportes colectivos como el fútbol, se sostienen a través del uso de tareas jugadas, que mantienen intactos todos aquellos patrones que configuran la realidad del deporte. El manejo racional y adaptado de este tipo de actividades por parte del entrenador, conseguirá incrementar la especificidad del aprendizaje, asegurando al mismo tiempo la adherencia del futbolista con la práctica deportiva.